"de vez en cuando los amigos tienen el deber de hacerse sentir como cuando eran niños"

Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño.
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación.
Esperando un eclipse
me quedaré,
Persiguiendo un enigma
al compás de las horas.
Dibujando una elipse
me quedaré,
entre el sol y mi corazón.
Junto al estanque me atrapó la ilusión
escuchando el lenguaje de las plantas.
He aprendido a esperar sin razón.
Soy metálico en el Jardín Botánico
Con mi pensamiento sigo el movimiento
de los peces en el agua.
Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño.
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación.
Esperando un eclipse
me quedaré,
Persiguiendo un enigma
al compás de las horas,
Dibujando una elipse
me quedaré,
entre el sol y mi corazón.








































jueves, 2 de julio de 2009

El hombre del tiempo me mosquea

¡Venga ya!
Resulta que estamos en alerta amarilla. Bueno y qué.
Eso qué supone.
¿Un redondelito amarillo, recortado en cartulina, en algún sitio visible de cualquier Instituto Meteorológico de España?
Parecido a cuando de pequeños íbamos al servicio, y la "seño" nos hacía dar la vuelta a la cartulina que había colgada detrás de la puerta de clase: de verde a roja.
Según nos cuentan, estás altas temperaturas son debidas a vientos que proceden de África.
Ja y Ja.
Me quieren convencer que esos vientos que proceden del quinto pino, esos vientos calentitos que tienen que pasar por mil sitios, me quieren decir, que no les da tiempo a enfriarse al llegar a España. Pero si yo cuando hago arroz blanco y lo dejo sobre la cocina en su cacharrito se enfría él solo (y mira que en mi casa no tengo aire acondicionado) y el cacharrito está quieto, eh? ni le soplo, ni lo muevo, ni "ná".
Lo que pasa, es que nos están ocultando algo. Seguramente, estos americanos tienen un satélite microondas y se habrán dejado la puerta abierta o algo así.
Vamos hombre, lo de los vientos africanos cuéntaselo a otro. Cuentos de chinos.
Mariano Medina, el hombre del tiempo de hace 30 años, cuando hacía calor decía que hacía calor y punto. Ponía un sol bien gordo que ocupaba toda España y ya está.
Sol es igual a calor.
Paquécomplicarse.

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