"de vez en cuando los amigos tienen el deber de hacerse sentir como cuando eran niños"

Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño.
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación.
Esperando un eclipse
me quedaré,
Persiguiendo un enigma
al compás de las horas.
Dibujando una elipse
me quedaré,
entre el sol y mi corazón.
Junto al estanque me atrapó la ilusión
escuchando el lenguaje de las plantas.
He aprendido a esperar sin razón.
Soy metálico en el Jardín Botánico
Con mi pensamiento sigo el movimiento
de los peces en el agua.
Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño.
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación.
Esperando un eclipse
me quedaré,
Persiguiendo un enigma
al compás de las horas,
Dibujando una elipse
me quedaré,
entre el sol y mi corazón.








































lunes, 4 de octubre de 2010

Almibarado

En mi II época de estudiante, entrado en años pero apasionado y curioso por la vida universitaria, coincidí en una clase de literatura con un joven que se sentaba en las primeras filas. Apocado y bastante tímido , por aquellas fechas, no sé ahora, llamó mi atención. No recuerdo su cara. Nada. Si lo tuviera frente a una rueda de reconocimiento no tengo la menor idea de cómo es, lo cual me aporta cierto grado de misterio. Pero curiosamente, no se me ha olvidado su capacidad para comunicar. Un día el profesor leyó unos cuantos relatos que le habíamos entregado como tarea de clase. Entre ellos estaba el de este chico, Jesús. Os confieso que no recuerdo de qué iba su historia pero me llamó enormemente la atención una palabra que contenía su breve trabajo: almibarado. Colocada en el sitio justo, en el momento preciso y que enriquecía enormemente el relato que hasta el momento, pasaba, no por su calidad, pero sí por la desidia y lo mañanera  de la clase, inadvertido.

Resultó que a sus pocos años, ya había recibido un premio literario relacionado con el  cuadro de Edwar Hopper, "Nighthawks". Poco después de aquello, me mando la  dirección de su nuevo blog. Su espacio en internet me resulta muy interesante. Lo he redescubierto hace unos días. Incluye reseñas de libros, música y películas. Pero lo que más me gusta es su forma de escribir. Cada vez que lo leo,  me da por repasar cada una de mis entradas a años luz de su prosa y su temática y, cómo escribe uno de sus lectores, en un comentario a una entrada suya, "tienes una precisión escribiendo digna de envidia". Me consta que es el resultado de un trabajo de muchos años y del estudio minucioso de cientos de autores que ha leído y seguramente analizado de manera rigurosa.

Este es un fragmento de una de sus reflexiones:

"A veces uno piensa que la literatura, más que una forma de comunicación o un conjunto de textos, es ante todo un estado del alma o del ánimo, un estado intermitente del alma que filtra nuestra percepción del mundo, del mismo modo que el estar nervioso, triste o enamorado modifica nuestra percepción de las cosas. Según esto, alguien podría estar "literario", estar "en literatura" o (en casos clínicos o fenomenales) ser literatura."

Esta es su dirección:


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias

Jesús dijo...

Cuando lo halagan a uno parece a veces que se estén refiriendo a otra persona, así que me gustaría ser esa persona de la que hablas. Qué memoria, almibarado, la verdad es que lo del "almibarado intimismo otoñal" trajo cierta cola. Mil gracias por estas palabras tan generosas, me ha hecho mucha ilusión encontrar esto. Espero que vaya todo bien. Un abrazo, Ángel.

Q dijo...

Hola Jesús, me alegra que hayas aparecido por el blog. No sé cómo te has enterado del comentario. Es un misterio para mí. Internet me supera. Es verdad, "almibarado intimismo otoñal". ¡Guuuauuu! Se me metió en la cocorota profundamente. Seguiremos en contacto, sin duda. Un gran abrazo.