
Diosa del Amor, del Saber y de las Divinidades
Azul, oro y azul,
Punto fijo del infinito,
Interior sobre interior,
Limpio de gritos y suspiros.
Al andar, tus pasos se mezclan con la tierra,
La tierra con tu nívea pureza
Que continentes mueve y, resucita.
Origen de cálidos vientos
De donde manará, algún día, tu volcán de firme espuma.
Hervidero de luz, que entra en habitaciones oscuras,
Sobre suelo de madera helada, eres el sol
Que calientas mis pies y mi conciencia.
Rincón estrellado, rincón angustiado, rincón deseado.
Abre tu profundo cofre y el mundo entenderá por qué.
Mirso De Tolina