"de vez en cuando los amigos tienen el deber de hacerse sentir como cuando eran niños"

Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño.
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación.
Esperando un eclipse
me quedaré,
Persiguiendo un enigma
al compás de las horas.
Dibujando una elipse
me quedaré,
entre el sol y mi corazón.
Junto al estanque me atrapó la ilusión
escuchando el lenguaje de las plantas.
He aprendido a esperar sin razón.
Soy metálico en el Jardín Botánico
Con mi pensamiento sigo el movimiento
de los peces en el agua.
Un día más me quedaré sentado aquí
en la penumbra de un jardín tan extraño.
Cae la tarde y me olvidé otra vez
de tomar una determinación.
Esperando un eclipse
me quedaré,
Persiguiendo un enigma
al compás de las horas,
Dibujando una elipse
me quedaré,
entre el sol y mi corazón.








































lunes, 16 de abril de 2018

K

Salté un año del calendario
enredado entre miércoles y lunes
veranos
y otoños
azules de esponja y grises de lija
pantalones y abrigos
cacerolas y grifos.

Me salté mañanas de espejo y brillantes sonrisas.
Por sueños paseé entre furtivos impulsos
sin ganas ni euforias
sin tonterías, sin abalorios.

Salté lo imposible que un títere puede imaginar.
Miedos, rabias, tristezas. Chapoteé sobre sentidos comunes 
desesperanzas y torbellinos amortiguados de escándalos.

Me salté perdones y disculpas
embarré en lodos siniestros como oscuras arañas
me asfixié en desayunos papales
resucité entre escombros y corolarios.

Fui emparedado y acribillado. 
Hipnotizado y olvidado.
Escondido y traicionado.

Pero, después, algo después de ese crudo deambular
unos hermosos, relucientes, blancos Dioses
me acecharon desde sus arieladas nubes.
Quisieron que flotase en su Edén, entre sus posesiones.  
Me derritieron hasta destilarme en uno de ellos.
Sabio, alto, orgulloso, fiel, exuberante. 

Todavía no.

Un nuevo Yo está por llegar. Bienvenido.
Un nuevo Yo está por llegar. Te quiero.




viernes, 23 de diciembre de 2016

Sueño

Números en el calendario
absortos en sus cosas
en sus delirios.
Vuelve el día tal del mes cual.
Vuelvo a mirarme en ese número y
tengo una experiencia extracorporea, extrasensorial y
extra-extra.
Me veo pobre, indefenso, perdido y solitario
en ese número.
Extraviando a los demás
no impolutos; muy contaminados también.
Como el mundo contaminado permanecemos
llenos de residuos.
Respirando mierda pensando en lo maravilloso del aire puro.
De repente la luz, el momento del héroe,
el segundo clave de las grandes películas.
Llega y se sienta a tu lado. Sin pensar, -eso pienso-.
Otro número del calendario inconsciente.
Te abraza, te besa, dubitativo, te dice ven, tembloroso
y por supuesto vas.
Vas y aparece la caricia mientras convulsionas,
mientras miras perdido al horizonte.
Durante tu construcción y reparación vas.
Claro! Voy como no!
Ante tanta suavidad quiero mostrarte
también la mía. Lejano sueño imposible que apareces a mi lado.
Más que voy estoy.



miércoles, 14 de diciembre de 2016

(por lo menos II)



Lo entiendo perfectamente

miércoles, 27 de julio de 2016

(por lo menos)

Un día te levantas esperando que sucedan cosas mágicas. Desayunas con ganas de comerte el mundo. Te pones a trabajar muy concentrado, porque en el fondo sabes que algo va a suceder. Está al llegar. Comes y de repente te viene a la mente que todavía no ha sucedido nada pero seguro que por la tarde ocurrirá. Llega la tarde. No pasa nada. Nada tampoco al anochecer. Cenas y te viene la añoranza. Recuerdos de momentos especiales. Te metes en la cama. Bostezas. Miras al techo. Coges un libro. Lo dejas. Nada mágico ha pasado que yo sepa. Te das media vuelta. Apagas la luz. Comienzas a soñar. Porque sueño yo no lo estoy (por lo menos)


sábado, 23 de julio de 2016

Giros de cabeza


(No veas el vídeo, creo que es mejor dedicar 3h de tu vida 
a ver la película entera, "La vida de Adele".
 Increibles actrices. Como la vida misma. Maravilloso film.)

Entré un un cutre-bar de una ciudad perdida. Pedí un agua con gas. Para mi sorpresa era una botella grande y me la sirvieron en vaso ancho, como a mí me gusta. Me senté en una mesa lejos del aire acondicionado. Delante una gran televisión de pantalla curva donde se podía ver su imagen con todos los detalles tal como si estuvieras dentro del propio televisor. En este caso, había un documental de la sabana africana con muchos leones. Me quedé pillado con las imágenes. Una leona intentaba esconder a su cachorro de otros dos leones jóvenes que buscaban un nuevo territorio para dominar. Después de varias escenas donde se veía a la leona bastante estresada por la presencia cercana de los leones invasores, sucede una pelea y como era de esperar matan al pequeño cachorro. Ella se queda bastante traumatizada pero no le queda mas remedio que resignarse. Aun así, desesperada, atendiendo a su instinto, llama a su cachorro con pequeños y continuos sonidos pero no recibe respuesta. Su cachorrito está muerto. Comienza a caminar errante y perdida sin entender bien qué ha pasado, sin aceptar que su bebé ya no lo volverá a ver. Se mueve lentamente, en silencio.  Me da pena.

Tras mucho dudar y horas de indecisión la mamá decide dirigirse hacia el territorio donde vive su madre y su hermana con dos crías. Entre los tonos ocres del atardecer africano se para durante un instante y gira su cabeza echando una última mirada hacia las tierras donde yace su cachorro muerto. Parece un humano. Siente añoranza y dolor. Se puede ver claramente. Acto seguido comienza con gran pesadez los primeros pasos para reunirse con su antigua familia. Me dio la impresión que hasta lloraba de tristeza.

Terminé mi agua gasificada. La imagen de la leona mirando hacia el horizonte donde quedan sus recuerdos me conmovió. Me levanté y abrí la puerta del bar, un golpe de calor asfixiante me dio en toda la cara. También dirigí la mirada queriendo ver más allá, giré mi cabeza a un lado y otro de la calle. Todo en silencio. Nadie paseando. Me volví hacia el camarero y le dije adiós, salí andando muy lentamente. Pensé que la vida es una sucesión de giros de cabeza, un continuo encontrar y perder, encontrar y volver a perder. Que se lo digan a la leona. Que nunca me lo digan a mí.




Baila que da mucho de sí y se aprende a dar muchos giros también de cabeza

lunes, 18 de julio de 2016

Soy moña II



¿Qué es ser moña?
He estado investigando y parece que es un término ambiguo. No hay consenso. Hay un vacío conceptual. El mundo no puede y no debería  continuar dando vueltas al sol ni a este lapsus nominal si no se define bien este concepto. Así que vamos a ver si nos ponemos de acuerdo. Para algunos el adjetivo se refiere a: 



1.- "gente muy sensible que llegan a ser exagerados hasta el punto que hace que al que este al lado le resulte un pesadito o moñas"

2.- "persona que no se atreve a ná´. 

3.- "Ser una persona aburrida, parada, remilgada, pusilánime y sin chispa"

Bueno, bueno, bueno. 
No.No. Y no. 

Ser moña es el arte de hacerse el tonto tan bien que los demás creen que lo eres. Y diría más, es posible que seas tonto, pero lo representas tan bien, tan bien que es imposible que lo seas. Tiene una enorme dificultad porque no todo el mundo puede ser moña. Lo normal es que se sobrepase un delgado límite y te conviertas en un gilipollas. Pero no hay que preocuparse, frenas un poco, te concentras en el papel y vuelves a ser "moña" con todas la de la ley.


John Travolta es el rey del moñismo. Es el punto de mira de la moñez. Si quieres ser un buen moña fíjate en cómo lo hace. Es capaz de hacerse el moña  a si mismo. Eso solo es posible si eres un gran maestro. Uma Thurman es una pareja perfecta para él porque le sigue el rollo. Uf, eso es muy difícil de encontrar. Parejas de moñas profesionales. Si quieres ver un buen grupo de moñas  bailando, el vídeo que hay a continuación es una excelente muestra.



sábado, 16 de julio de 2016

Soy moña

Comienzas. Disfrutas. Sin saber bien cómo subes y subes y subes. Esto te lleva un tiempo. Pero no es incómodo. Y subes un poco más. Estás en el punto. Dices lo que quieres y piensas lo que te queda. Lo pides. Tranquilamente lo pides. Entonces: PUFF (explosión inmensa) y es posible que un poco más allá, si vuelves a pedir: PUFF y otro PUFF y otro. Y luego bajas lentamente. Suave. Despacito. Si por alguna de estas quisieras, se podría subir otra vez y PUFF, PUFF, PUFF. La locura. La loca locura.

Luego bajas. Como si nada y lo procesas.





miércoles, 13 de julio de 2016

Los vuelos regulares, las manzanas imperfectas y la vida irregular

La vida es irregular y las manzanas son imperfectas. En las fruterías se exponen los mejores y más artificiales productos con el fin de ser vendidos más facilmente. Brillantes, impolutos, redonditos e iguales en su calibre. Como si todos  hubieran nacido del mismo brote o del mismo científico loco que despeinado se ríe a carcajada limpia con su cesto lleno de clones frutícolas. 
Pues bien, no quiero hablar de  agricultura de mercado, me refiero a que en lo imperfecto está la belleza y en lo irregular se manifiesta la vida dando bandazos imprevisibles de un lado a otro de los polos universales, a más velocidad que la velocidad de la luz. Sí, la vida es irregular y gracias a ello nos sentimos vivos y gracias a ello hay vida. La vida no se manifiesta como un continuo. Se expresa caóticamente manteniendo su carácter, eso sí, de "vida no hay más que una".

En fin, tampoco quiero hablar de biología universal, lo que quería decir es que cuando llego a destino subido al querido avión que me llevó, en el mismo instante que el avión frena, la gente imperfecta e irregular se levanta de sus asientos con prisa, con mucha prisa, aglutinándose en el pasillo como placas de ateroma en un avión obeso y sedentario. El pico de la maleta de uno golpea la coronilla de otro. El cuello de aquel, girado de forma inverosímil para no tragarse el botón de aviso de azafatas. Me imagino un mundo donde la gente permanece sentada tranquilamente conversando con su compañero de viaje mientras esperan la apertura de puertas. Un mundo donde al abrirse las puertas de la aeronave los pasajeros viviesen alegremente su llegada con calma y tuviera que subir la Guardia Civil para desalojar el avión, un mundo donde se viviese el aterrizaje y la llegada al aeropuerto como si estuviéramos en una comuna hippie, donde flotase el olor a marihuana, el amor libre y la pachorra comunal.

Me pregunto si en la historia de la aviación, en algún vuelo, se juntaron un grupo de especímenes de homo sapiens que mantuvieron la serenidad y tranquilidad en sus asientos sin agolparse en el pasillo. No, creo que no. Porque eso sería un mundo poco irregular e imperfecto, y nosotros, no somos así. Que disfruten de su viaje. Bienvenidos a su destino humanidad de manzanas y vida. Que vivan las manzanas imperfectas que dan sentido a este mundo entrópico.

nota: Años después. durante la pandemia de Covid, la gente empezó a respetar la salida del avión bajando por filas mientras los demás estábamos sentaditos. La perfección dentro de la imperfección. Tuvo que cambiar el caos del mundo para que hubiese un poco más de orden. Prefiero el caos público a aquella disciplina militar.

miércoles, 29 de junio de 2016

La gota más lejana al mar



Jugueteando,
llega a la orilla la gota más lejana al mar
y se acomoda bajo tus pies.
Se posa sobre tu cuerpo, se desnuda y te espera.

Como disimulando,
como si nada,
la más lejana al mar
te toca, te acaricia, lame tu cuerpo.

La  que susurró a los océanos
a las bestias oscuras de las profundidades.
La que navegó con piratas y reinas
Esa. Esa misma gota.

Te recorre mientras estás descuidada
te invade, te provoca, te suscita.
Te conmueve, te hace suspirar.

Pero no te das cuenta
porque miras al horizonte,
donde, aquellas, ni te miran, ni te adoran
ni te quieren, ni te desean.

Mientras, la que  morirá por ti se desvanece, se evapora
en tu piel, pero antes alcanza tus labios; consigue besarte
sin que te percates,
porque tú estás más allá, 
lejos de la gota más lejana al mar y lejos de ti.


Mirso de Tolina


martes, 28 de junio de 2016

Copernicus

No quiero, triste espíritu, volver
Por los lugares que cruzó mi llanto,
Latir secreto entre los cuerpos vivos
Como yo también fui.

No quiero recordar
Un instante feliz entre tormentos;
Goce o pena, es igual
Todo es triste al volver.

Aún va conmigo como una luz lejana
Aquel destino niño,
Aquellos dulces ojos juveniles, 
Aquella antigua herida.

No, no quisiera volver,
Sino morir aún más,
Arrancar una sombra
Olvidar un olvido.


Luis Cernuda





lunes, 27 de junio de 2016

Put the past behind Monument Valley



Corriendo desde el año pasado pero este momento llegará algún día.

"Put the past behind you, before you can move on"

Mamá de Forrest Gump

Espero entonces visitar Monument Valley (Utah) 



jueves, 23 de junio de 2016

Huellas

Nada más despertar,
se clava como una flecha
el pensamiento.

Como una espina entre las uñas
y el cuerpo responde con fuerza,
con presión,
lucha y huye al mismo tiempo.

El pensamiento se hunde
por uno de mis costados
y sangro.
Duele
y lloro.
Duele
y grito hacia dentro.

Todavía puedo  levantarme,
bajo las escaleras,
abro la puerta y cambio el gesto: 

- Buenos días!
- Buenos días, señora!

       Me apresuro a esconder la daga clavada 
       entre mis costillas.

La sangre se revela, se manifiesta
sobre la acera. Mientras me alejo  voy dejando un rastro.
Dejando, cayendo, voy dejando... va cayendo...
Mirso de Tolina




martes, 21 de junio de 2016

Si me ponen boca abajo



Si me ponen boca abajo 
no cae nada
porque no hay nada.

Estoy vacío,
solo aire entre el cielo y
el suelo,
solo emociones entre el cielo
y el suelo,
solo miradas, gestos... brisa,
entre el cielo y el suelo.

Si me ponen boca abajo 
no cae nada.
Sin nada caminaré 
(pero de pie)
Algo es algo. Si me ponen boca abajo; sé
que nada tengo.


Mirso de Tolina

lunes, 13 de junio de 2016

Black Mountain



El pasado fin de semana hice un viaje. Llegué a casa de mis padres. Me duché. Me quité mi collar negro. Lo dejé en el cuarto de baño. De allí me lo llevé a mi habitación. 

Lo que quiero decir es que me pasé todo el resto del fin de semana buscando mi collar. Debajo de la cama. En mi bolsa de viaje. Rebusqué por el cuarto de baño. Por mi habitación. Y, nada. Nada de nada. Pensé que lo encontraría en algún recóndito lugar de la casa o incluso, que lo había tirado a la basura por equivocación.

Regresé del viaje sin mi collar. Cené y me acosté. 

A la mañana siguiente, al despertar me giré y vi mi collar colgado del cabecero de la cama. Esto es así. Viajé con él. Estoy seguro.

Actualización:

Puede que no viajará con él y me dejase el collar en mi casa, pero, mi mente vivió el fin de semana con el collar en mi cuello, en mis manos. No puedo decir otra cosa. Así que, sigue siendo algo raro y mágico, sea por mi mente o sea por los duendecillos del bosque.

domingo, 12 de junio de 2016

Envidia









Hoy, paseando, vi a unos ancianos que iban cogidos de la mano delante de mí. Me puse a su lado y empezamos una conversación. Además de ser muy simpáticos me dijeron su edad: él 93 y ella iba a cumplir 91. Parecían  20 años más jóvenes, la verdad.

Sentí envidia. No por su edad. Porque iban cogidos de la mano.  
Ummmm....No. Ahora que lo pienso...
No era envidia, era alegría. Sí, eso. Alegría por ellos. Por su amor y su longevidad. 
Puede que tenga algo que ver lo uno con lo otro.

miércoles, 1 de junio de 2016

Salamandra

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martes, 31 de mayo de 2016

¿Donde está mi llave?

 
Foto: Alain Laboile
Érase una vez que se era
un príncipe que se convirtió en sapo.
Ni intentando darle la vuelta
como si fuera un calcetín
volvería a ser aquel  príncipe.

La princesa al verlo croar
decidió tirar la llave al fondo del mar.
Era la llave de su ahora nuevo corazón de batracio.

Cayó cerca de aquella inolvidable sirena
que un día inundó de color
su antes príncipe corazón.

Eran otros tiempos,
cuando el fondo del mar
era un hermoso fondo de mar
donde llegaba la luz pura del sol.
Un fondo no contaminado. 

Pero ahora 
con tantas llaves
de tantos corazones de sapos
que un día fueron príncipes
pues...
no queda bonito. 
No es lo mismo pasear por esas profundidades.

Además, nadie buceó para rescatar y limpiar 
ese paraje subacuático de llaves oxidadas.
Una vez, un intrépido submarinista se atrevió
pero no pudo llevarlas a la superficie. 
Eran demasiadas.
Pesaban mucho. 
Hubiera hecho falta
ayuda submarina extra
(y claro, ahora queda feo el fondo así
con tanto metal envejecido, con tantas llaves 
de tantos corazones oxidados)
Mejor dejarlo como está y volver a la orilla de la playa.




miércoles, 25 de mayo de 2016

lunes, 23 de mayo de 2016

Desaprender



No tendríamos que hacer más, 
tenemos que desaprender, deshacer.
Quitar todo lo que nos sobra, con lo que cargamos 
sin darnos cuenta desde que nacemos. 

Un día, despertamos con todo ese peso de más y es tarde. 
Podríamos volver a los orígenes y  comenzar desde cero.
Deberíamos empezar desde la soledad primitiva con amor, hacia el amor compartido.
Perdón. 
X___o

viernes, 20 de mayo de 2016

Solo

Cuando estoy solo hay oxígeno de más,
puedo jugar a traspasarlo,
agujerearlo y pisotearlo, porque no es
de nadie. No es de quien debería o podría ser. Es todo
para mí.

Cuando estoy solo escucho el eco de mis pasos por la escalera,
como carraspea la llave en su cerradura y
el clic del interruptor al llegar a casa. Incluso,
oigo la moto trompetera, allá, al final de la calle.

Veo más sombras debido a la transparencia solitaria,
sombras que se muestran y me acompañan donde voy. Veo las pelusillas 
de debajo de la cama y veo a la soledad paseando de un lado a otro, 
con las manos tras su espalda. Pensativa.
Hola soledad! (sole) Qué tal?
Gracias a soledad  descubro cosas que hay que cambiar, ordenar y arreglar.

Ahora que estoy solo, también respiro, siento y deseo. Igual que cuando estoy
acompañado, sólo que estoy solo. Estoy en soledad y respiro, siento y deseo
seguramente otras cosas, aunque no estoy seguro. Porque la soledad me confunde
(y no solo de noche)